Nunca he creído en los localismos salvo cuando sirven para discutir por un resultado de fútbol o, en ocasiones, si representa la llegada de una empresa o una sede administrativa a una u otra localidad por los beneficios económicos que representan, y más en estos momentos. Por eso, nunca he entendido ese falso ‘enfrentamiento’ entre Jerez y Cádiz, como si fueran dos enemigos incapaces de entenderse cuando en realidad llevan años con algo demasiado en común: sus problemas laborales, económicos y de promoción.

Por eso he lamentado que cuando llegaba el momento de aunar esfuerzos para salir de la crisis –que de éstas ha habido muchas en muchas épocas—alguien siempre se quisiera envolver en la bandera del localismo (sea jerezano o capitalino) para arañar una réditos políticos baratos de conseguir, pero muy difíciles de pagar, porque se han echado al traste más de un buen objetivo o proyecto por el simple hecho de querer capitanearlo cada uno o, lo que sería más lamentable, de pretender salir antes en la foto.

Y esto a que viene a colación pora la concesión del Premio Ciudad de Jerez a Cádiz de este año por el Bicentenario de la Constitución del Doce. Lo que a priori me parce muy justo, pero a posteriori, lamentable. Creo sinceramente que es justo reconocer lo que representó la ciudad gaditana en esa época y, de sobre manera, lo que significó La Pepa no sólo para Cádiz o Jerez, sino para toda España. Pero concretar en Cádiz ese momento histórico puede ser cuanto menos cuestionable, ya que tanto papel jugaron San Fernando o Chiclana en esa guerra y en su defensa y redacción, como parte de la población de la propia Jerez en la creación de esa Carta Magna.

Si a esto se le añade que los Premios Ciudad de Jerez tienen como objetivo (además de pagar favores, no nos engañemos, que siempre ha sido así) reconocer la labor de quienes se han esforzado por mejorar a esta ciudad, no tiene mucho sentido darle a Cádiz un reconocimiento que tampoco ha ‘aportado’ tanto a Jerez este año. Se le podía haber dado al Bicentenario como tal, tal vez, pero en el fondo tampoco porque tampoco ha dado nada a la ciudad, que lamentablemente ha vivido muy al margen de todos los actos del Doce. Pero ¿a Cádiz? Salvo para tener esa foto de las dos alcaldesas, poco más sentido le veo.

Jerez y Cádiz, Cádiz y Jerez son dos ciudades hermanas que deben entenderse y tender puentes (si es posible de forma más rápida que los de la Bahía mejor) para caminar juntas ante un futuro incierto. Pero una cosa es ser hermanas y otra hacer el primo, como se ha hecho con la concesión de un premio que muchos ‘jerezanos’ se merecían antes que por un interés político.